NUESTROS ACTORES OPINAN
Hacer teatro,en mi opinión, es una de las mejores maneras de invertir el tiempo libre, aunque no todo el mundo sea capaz de representar a una persona totalmente distinta.
Un verdadero buen actor debe saber meterse en la piel del personaje, olvidarse por unos instantes de quién es y donde está, y moverse exactamente como ese personaje lo haría.
Nosotros este año, con la obra "Puebla de las mujeres" lo hemos intentado, primero en una residencia de ancianos y después en el colegio.
Pienso que hacer teatro no consiste solo en aprenderse un papel,también se trata de conocer otra gente, con la que te ríes en cada ensayo, sacas de apuros el día de la obra y compartes ilusiones,alegrías y aficiones.
El día de la obra todo el mundo está muy nervioso: detrás del escenario cada uno repasa sus frases, creyendo haberlas olvidado, pero que después salen solas con la presión del público y ante la luz de los focos.
Durante la representación todos seguimos la obra detrás del decorado (por cierto, creado por nosotros mismos), escuchando las intervenciones de cada personaje, alegrándonos si el público se ríe, o poniendo caras de angustia si alguno se queda en blanco.
Cuando la obra termina todos salimos de la mano a saludar, y después nos felicitamos, nos reimos de los fallos, e incluso alguno queda sorprendido de su gran capacidad de improvisación.
En este momento te das cuenta de que ha merecido la pena perderse los recreos por ensayar, haber aprendido un papel de memoria (o haber aguantado la bronca por no aprenderlo) y sobretodo haber dado lo mejor de uno mismo para que nuestros compañeros pasen un buen rato.
MAR CONTRERAS CHACÓN