Yo soy... (1º ESO)

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Mi diario

Cuentos de Navidad

 

Salidas

Recetas

     
     
YO SOY SOFÍA

Me llamo como la reina que actualmente tenemos, aunque mi madre me dice siempre, que yo soy la reina de su casa. He cumplido 12 años el 21 de agosto, coincidiendo con uno de los días festivos de las fiestas patronales de Esquivias, que es el pueblo donde actualmente resido.
Mi padre se dedica a la panadería, pues viene de una larga generación de panaderos.
Mi  madre es ama de casa, dejó de trabajar cuando nací yo para cuidarme personalmente.
Entre los dos tratan de educarme en valores y esfuerzo y sobre todo para que a lo largo de la vida sea buena gente.
Tengo un hermano de nueve años al que adoro, aunque como tenemos caracteres distintos a veces me saca de mis casillas.
Me considero muy familiar, me encanta salir a montar a caballo, en bicicleta, ir al cine a merendar…  Y de  esta manera poder pasar unos buenos ratos todos juntos.
Soy bastante golosa, pero también tengo bastante fuerza de voluntad, para poder comer lo que creo que me conviene.
Prefiero las series de entretenimiento a las noticias violentas que pueda transmitir la televisión.
Mi sueño de futuro es verme como cirujana en un hospital, es una ilusión que arrastro desde muy pequeña .Me apasiona todo lo relacionado con quirófanos y no me asusta para nada lo que allí me pueda encontrar y,  como soy muy cabezota, ¡Quién sabe!
Me encantaría hacer algo por los demás y sobre todo por mí misma, por ver que mi sueño se convierte en realidad.

                                                  Sofía Bello 1º A

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YO SOY CARLOS

Yo soy Carlos y mis apellidos son Benito Jiménez. Tengo 11 años y cumplo los 12 en octubre, el 17 de octubre. Soy rubio y alto, aunque no soy el más alto de mi clase. Yo soy el único hijo de mis padres, pero tengo muchos primos con los que me divierto mucho, sobre todo en mi pueblo. Mi madre trabaja en una oficina, pero también se encarga de la casa: limpiar la casa, fregar y otras cosas a las que le ayuda mi padre. A mi padre le encanta salir a correr e ir en bici conmigo,  pero como yo no suelo salir mucho se va con sus amigos o con el vecino. Trabaja en el Metro de Madrid.

A mí me gusta jugar al fútbol, al tenis, que lo practico todos los sábados, a la play station y también me gusta ver la televisión, sobre todo lucha libre,  pero a mis padres no les gusta y tengo que poner las noticias. Mi madre hace unas comidas estupendas. ¡Ah!, se me olvida, mi padre con la barbacoa, uhm.

También, aparte de ver lucha libre, me paso donde un amigo y jugamos; se llama Adrián y lo que más le gusta es jugar a la DS. Yo de mayor quiero ser luchador de lucha libre para ganar mucho dinero y también porque me gusta mucho.

Carlos Benito Jiménez 1º A

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YO SOY CESIA

Cesia es una adolescente bastante caprichosa  que lo consigue todo con su hermosura o su carita de ángel. Es una niña muy mimada ya que sus padres le dan todo lo que quiere aprovechándose de la fortuna que tienen: ¡son multimillonarios!
Ella tiene el pelo rubio, brillante, largo y ondulado, y  unos ojos preciosos del color del mar. Cuando los miras, parece que vas navegando por el ancho mar, en un barco…
Su nariz es pequeña, su boca es grande con una sonrisa de lado a lado, con unos dientes súper blancos. Tiene un cuello largo y estirado.
Su piel es más  bien clara y tiene unas cuantas pequitas en la cara.
Es alta y por eso le gusta jugar al baloncesto.
Le encanta salir de compras a las tiendas de moda con sus amigas, escucha música monta en bici y le encanta leer un ratito todas las noches antes de dormir.
Es inteligente y se lleva muy bien con sus profesores, aunque las matemáticas se le atraviesan un poco.
Tiene 14 años y, según ella, le encantaría ser mayor. Está deseando aprender a conducir.
Le gustaría estudiar periodismo.
Tiene 2 hermanas menores que dice que la vuelven loca.

Soraya Fernández 1º A

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YO SOY NEREA  

 Me llamo Nerea y tengo once años para doce. Nací el 16 de noviembre de 1995. Tengo una hermana melliza que se llama Sheila; mi madre nos tuvo por cesárea y yo, supuestamente, soy la mayor; explicó el médico. Dicen, que de las mellizas, quien nace la última, es la mayor porque según él, a la última le da más tiempo para formarse.
         Las ventajas de tener una hermana melliza es que nunca te aburres y siempre estás jugando con ella; la única desventaja que encuentro es que la gente te llama como a tu hermana, pero cuando se es mayor te acostumbras.


         Mi físico: soy algo bajita aunque como: `` Petit Suises´´; mi cara, los ojos son grandes y marrones, mi nariz, yo diría, que perfecta; mi boca, ni muy grande ni muy pequeña, pero hace ya un año y medio que llevo aparato; aunque estoy muy fea , me consuelo pensando en lo perfectos que voy a tener mis dientes dentro de un par de años. Mi pelo es ondulado.  Mis brazos no son ni muy largos ni muy cortos, al igual que mis piernas.
         Mi carácter: me considero una chica muy alegre, activa, mandona. Me gusta trabajar, redactar, soy muy responsable, obedezco en casa y en el colegio, y soy cabezota.
          Mi familia: convivo con tres personas en total: mi madre, mi padre, mi hermana y yo, y un perro y una tortuga.
          Mi madre es ama de casa , es muy trabajadora y se preocupa por todos.
          Mi padre trabaja mucho y se preocupa, al igual que mi madre, en tener lo que necesitamos.
          Mi hermana es muy buena, la quiero mucho, aunque a veces me saque de mis casillas.
          Mis aficciones: cantar, bailar, saltar, en fin jugar y salir con mis amigas.

                          Así soy yo, Nerea González Oliva.

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ASI   SOY   YO

  Nací en Leganés  el  un 12 de enero de 1995 y el nombre que me pusieron fue Ana. Desde entonces vivo en Fuenlabrada con mis padres Beni y Julio.
  Ahora tengo 12 años y desde los 3 años voy al colegio Villa de Griñón.
  Tengo el pelo rubio y largo, los ojos  claros y soy alta y delgada.
   Los fines de semana me gusta vestir a la moda con vaqueros y camisetas ya que los días de diario tengo que llevar uniforme.
   Mis aficiones son: jugar al tenis y la natación, la música es otra de las cosas que más me gustan .En el colegio toco el teclado y en casa me encanta escucharla en mi mp3.
   Cuando llego por las tardes, primero hago los deberes y en el tiempo que me queda libre veo la tele o juego con el ordenador .Otras veces ayudo a mi madre e intento tener ordenada mi habitación.
   
    Mis padres tienen su propia empresa. Mi madre sólo trabaja por las mañanas para poder recogerme y pasar toda la tarde conmigo.
    Yo, este curso, he empezado 1º de E.S.O. y tengo nuevos profesores y asignaturas como: tecnología y geometría .Espero que mis notas sean igual de buenas que el año pasado ya que intento ser buena estudiante.

    Los fines de semana es cuando tengo más tiempo libre. Casi todos los fines de semana me voy a Serranillos Playa una urbanización cerca de Talavera de la Reina  en Toledo .Allí tenemos una casa con un gran jardín y piscina .Nos juntamos con toda la familia: mis tíos, abuelos, primos... y lo pasamos fenomenal.

 

                                                                              Ana Cámara 1º E.S.O. B

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YO SOY NATALIA

Hola, me llamo Natalia Naranjo Real y nací el 19 de Octubre de 1995.  Mi padre es arquitecto y mi madre ha sido ingeniera de sistemas (matemática), pero dejó de trabajar para no tener que dejarnos con una niñera. Tengo otros dos hermanos de los cuales soy la mayor: Alberto, de seis años y Francisco Javier, de dos.
Yo, por lo que dice mi familia, soy alta, responsable y trabajadora, pero no sé yo… aunque también dicen que soy una enfadica; en eso sí tienen algo de razón.
Ahora mismo estudio primero de la E.S.O. en el Colegio Villa de Griñón. A veces me aburre tanto el colegio, pero también me lo paso fenomenal  con todos mis amigos, a los que conozco ya de hace mucho tiempo y con los que comparto ratos estupendos juntos, como en los cumpleaños.
En mi tiempo libre me gusta leer o ver la tele pero lo que más me gusta es ir a casa de mis primas y de mis amigos. Lo que menos me gusta de todo es que me insulten, sobre todo a mis espaldas.
También me gusta tocar el piano y el clarinete y como deporte me encanta jugar a tenis o a baloncesto, así que ya sabéis, en resumen: yo soy… ¡Natalia!

Natalia Naranjo Real 1º E.S.O. B

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Yo soy…


       Yo soy Paula, una ciudadana que nació en Madrid el 16 de marzo de 1995. Ahora no vivo en Madrid capital, sino en un pueblo llamado Valdemoro, al sur. Mi madre se llama Mª Ángeles, trabajaba en una empresa de seguros, pero como el horario no le permitía vernos a mi hermano Arturo y a mí decidió dejarlo y venir a ayudar a mi padre. Mi padre se llama Luis y ha estudiado veterinaria. Su padre (mi abuelo) tiene una granja de gallinas, cuando era pequeño le encantaba ir allí, entonces decidió formar la suya propia. Aquella granja está situada en Yebra, un pueblo muy pequeño de Guadalajara, donde mi madre pasaba los veranos con su abuela. Entonces se conocieron, se casaron, fueron novios, se casaron, tuvieron hijos y al final trabajaron juntos en el negocio. Yo soy la más pequeña, antes nació mi hermano al que ya mencioné, se llama Arturo, un nombre un tanto inusual, pero a mi padre le encantaba, yo me meto con él porque como nos apellidamos Padrino le digo: “Tú tienes nombre de rey y apellido de mafioso”. Mi hermano me lleva tres años y como eligió el nombre mi padre ahora le tocaba a mi madre y me puso Paula, mi padre me quería llamar Sofía pero mi madre dijo que no porque luego me llamaría sofea.
 
       Ya he crecido y tengo 12 años. Estoy en 1º de ESO y saco buenas notas, espero seguir así este año. Me gustan todos los deportes, en especial el fútbol y el tenis. Mi equipo preferido es el Real Madrid C.F. y mi jugador preferido de tenis es Rafael Nadal, es el 2º mejor tenista del mundo. También me gusta la música: el pop, rock, rap,…Y en cuanto a comida me gusta todo menos la verdura. Por lo demás, me gusta el pescado la carne, la fruta, los dulces,… Mi restaurante favorito es un vasco donde hacen el pescado muy bien.

       Normalmente leo libros, no es que me apasione la lectura pero es bueno para la ortografía. Una de las cosas que más me gusta como pasatiempo es  la televisión: me gustan las series como House, las películas como Herbi a tope, me gustan los deportes como Real Madrid C.F VS Barcelona C.F, la comedia como Siete Vidas. Pero no me voy a dedicar al cine, lo que quiero estudiar es turismo porque los idiomas me gustan mucho. Después me gustaría dedicarme a escribir libros o a escribir en un periódico, cosas así, y como idea secundaria a lo mejor estudio historia, aprender cosas nunca resueltas, los misterios,…

                Según los datos que te he dado ¿crees que soy una persona amable o antipática? Mi opinión es que intento ser amable y generosa.   

 

Paula Padrino 1º ESO

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MI DIARIO

 
             13 – 10 – 2007
 

            Hoy trece de octubre, hace un día estupendo  para ser otoño, ideal para salir.

        Querido diario:
         Hacía mucho tiempo que no te escribía y que no te decía mis pensamientos.
Ahora me encuentro cansada y triste, porque estoy  en mi casa encerrada sin hacer nada.  Para que yo me sienta bien necesito moverme, salir… cosas por el estilo.
Pero, por suerte, hoy voy a ir con mis amigas  al cine y a cenar y me lo voy a pasar muy bien, porque con ellas me siento muy a gusto. Será porque no dejamos de hablar de cotilleos o de chicos, pero con ellas nunca me aburro.
Mi madre dice que hasta que no termine los deberes no salgo. No entiendo a mi madre y cada vez que hablamos, casi siempre acabamos discutiendo.
¿Sabes? Me hubiera gustado haberme ido de puente a algún lado o de turismo porque me  encanta viajar y conocer mundo. Pero creo que en este fin de semana como no viaje con la mente…
Bueno ya te contaré con más detalles lo de esta noche y algunas cosas más.

                                             
 

 

Patricia Garoz 1º A

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MI DIARIO

Querido diario. Te vuelvo a hablar una vez más para contarte uno de los días más felices de mi vida. Me desperté una mañana de primavera con una dulce brisa que azotaba las hojas de los árboles.  Aquella mañana lucía un sol que iluminaba cada palmo de mi jardín. Fui a desayunar leche con crispis como todas las mañanas hacía. Me despedí de mi madre con un fuerte beso y papá y yo nos encaminamos hacia el coche, tomamos rumbo al colegio, en el que por cierto se preparaba un día muy especial; era el festival de fin de curso. Llegamos pronto, me despedí de mi padre con un cariñoso abrazo, el fue hacia las gradas pero en cambio yo me encamine hacia donde estaban mis amigos, pude hablar con ellos un buen rato por el retraso de algunas actuaciones. Por fin nos toco. Era una actuación acrobática. Cuando acabamos mi padre me felicitó y fuimos a casa. Ese día me sentía muy orgulloso; ¡¡¡NUNCA LO OLVIDARE!!!

Jorge Morante 1º ESO

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RECETA PARA HACER FELIZ A UN PROFESOR

¿Cómo hacer feliz a un profesor?

   En esta receta vamos a exponer los ingredientes necesarios y los pasos
a seguir para intentar que nuestros profesores estén contentos.
Ingredientes:

  • Bastante paciencia
  • Buena voluntad
  • Tener mucho respeto hacia el  profesor y el resto de compañeros.
  • Una gran sonrisa

Para que esta receta sea exitosa hay que seguir los siguientes pasos:

  • Empezar el día con optimismo, a ser posible con una buena sonrisa.
  • Tomar un buen desayuno que nos de energía y vitalidad para poder seguir las clases con atención.
  • Acudir al colegio pensando que en él vamos a aprender muchas cosas y que además es un lugar de encuentro con los amigos.
  • Saludar afectuosamente a los profesores que nos encontremos y aunque algunos no nos respondan, tener paciencia y perseverar porque llegará el día en que nos contestarán(aunque sea por aburrimiento).
  • Una vez en clase, sacaremos los materiales correspondientes de la siguiente asignatura y repasaremos en silencio hasta que venga el profesor, al que escucharemos con interés y atentamente durante toda la clase. Es importante el propósito de no distraernos y no molestar a los compañeros ni hablar durante las explicaciones.
  • Puede ocurrir que, en ocasiones, no estemos de acuerdo con algunas cosas que el profesor diga o haga. En ese caso le plantearemos educadamente nuestra opinión, sabiendo que la mejor manera de entendernos es dialogando (hay que evitar las críticas y cuchicheos sobre los profesores con los amigos).
  • Cuidaremos nuestros materiales particulares y los colectivos. Es nuestra pequeña contribución al cuidado del medio ambiente.
  • Al llegar a casa comentaremos con nuestros padres las incidencias del día. Ésta es una buena manera de empezar los muchííísimos deberes que tenemos que hacer en casa. Ser ordenado y disciplinado nos ayudará a terminarlos pronto y bien.
  • Estudiar a diario y no tener faltas de deberes contribuirá a que nuestros profesores estén satisfechos con nosotros.
  • Una buena cena y acostarnos temprano para dormir las horas necesarias, nos hará estar descansados al día siguiente para empezar una nueva jornada con entusiasmo.

    Natalia Naranjo Real (1º ESO B)

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CÓMO HACER FELIZ A TU PROFESOR/A
(RECETA ÚNICA)

Ingredientes:

  1. Un kilo de estudio
  2. 1/2 kilo de atender en clase
  3. 2 kilos de sacar buena nota en los exámenes.
  4. 1/4 kilo kilos de desayunar
  5. Un kilo de hacer los deberes
  6. 2 kilos de participar en clase
  7. 2 kilos de no mentir a tu profesor/a.

Utensilios:

  1. El libro de la asignatura de el profesor que quieres hacer feliz
  2. Unos oídos bien y limpios
  3. Un estuche con bolígrafos
  4. Una boca con su lengua dentro sin ninguna comida
  5. La misma boca lista para comer

Primero, coje tus libros todos los días y estudia todos los días. Cuanto más estudies, más feliz estará tu profesor/a.

Segundo, utiliza las orejas para atender en clase y eso te ayudará para el final.

Tercero, utiliza tu estuche con los bolis para hacer tus deberes, si no los haces, no servirá de nada lo que hiciste ates.

Cuarto, no mientas nunca a tu profesor/a si no tendrás que empezar de nuevo.

Quinto, desayuna con tu boca todas las mañanas para participar en la clase con más interés.

Finalmente, saca buenas notas durante todo el curso. Si has atendido en clase te será más fácil sacar buenas notas. Y así conseguirás el profesor/a más feliz del mundo.

Por Elena Xu
1º E.S.O  A

 

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Estas son las instrucciones:

1º: la mochila debe tener tres cuartos de color blanco por la parte delantera.
2º: DEBE TENER DE 3 a 5 bolsillos, no más porque quedaría muy mal.
3º: debes asegurarte de que tiene espacio suficiente para meter todos los libros.
4º: por dentro tiene que ser de color negro o de un color oscuro para que no se ensucie.
5º: el color de fuera tiene que tener un litro de azul, medio de verde y, por supuesto, el tres cuartos pendiente de la parte delantera de color blanco.
6º: tiene que tener 0,5 kilogramos de peso, 4 metros de capacidad y tiene que estar a 2800.
7º: es recomendable comprarlo en estos sitios: el corte inglés, carlín o la magnífica tienda de san Martín de Carlitos.
8º: la mochila tiene que ser de calidad para que el cliente la compre: tiene que tener algo de cuero, de piel, o de otros tejidos o texturas buenas.
9º: por último, no olvide recoger el ticket por si el producto que ha comprado no le ha gustado poder devolverlo.
10º: buena serte elija bien.

JORGE MORANTE 1º ESO

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CUENTO DE NAVIDAD

         Érase una vez un niño muy pobre de diez años, que vivía en África.
Tenía que trabajar muy duro, sin descanso, sin vacaciones, porque el trabajo de aquel niño llamado Tamuk era trabajar para sobrevivir, este es uno de los trabajos más duros que existen ene. Mundo. La diferencia es que en los países desarrollados trabajas, ganas dinero y la mayoría se permiten tener una casa y algo que llevarse a la boca. Pero Tamuk trabajaba por sobrevivir con su numerosa familia, por tener un día más de vida.

         Se levantaba todos las mañanas, no desayunaba, no porque no tuviera hambre, que sí tenía, sino que no tenía nada que comer. Cogía tres cántaros y marchaba bajo el sol abrasador para ir por agua. Caminaba 7 Km. hasta un poblado llamado Kairú, donde llenaba los cántaros de agua no potable, que produciría muchas enfermedades en un país desarrollado, por su mala calidad, pero el estómago de Tamuk y demás africanos estaba más o menos acostumbrado a beber aquel agua, no les producía una indigestión normalmente. Pero qué remedio tenían, podrían morirse de sed o enfermar por el agua. Tamuk hizo el largo camino de vuelta a casa, con dos cántaros llenos y uno vacío. Pero sus tareas del día a día no habían acabado, debía ir con sus hermanos mayores a alimentar al ganado. El ganado se componía de ovejas. Tenía pocas y a todas ellas se les notaban los huesos. Solo comían carne cuatro veces al año, porque debían mantener a algunas ovejas para comerciar con ellas y, así, ganar algo de dinero. El resto de los días solían comer una especie de guisos compuestos por semillas que encontraban, o por algunos tubérculos que habían cultivado, pero el suelo era muy seco y la tribu de Tamuk no podía gastar el poco agua que tenían en regar, así que rara vez se regaban.

         Ya era por la tarde pero el Sol parecía no querer marcharse, Tamuk se dirigió a una choza hecha de adobe y paja, junto con sus dos hermanos pequeños y sus tres hermanas de cuatro, cinco y seis años, esa choza era su colegio. Los niños dejaban el colegio muy pronto por varias razones; una para ayudar a sus familia en el cuidado del ganado, otra no había instalaciones adecuadas y no había medios económicos para seguir estudiando. Muy pocos sabían leer y, ninguno escribir en aquel poblado y en muchos otros. La vida de la familia de Tamuk era monótona a excepción de la comida que muchos veces escaseaba más de la cuenta.

         En otro continente y otro país, la forma de vida era diferente.

         Se acercaban las Navidades en España y la gente empezaba a dar juguetes, comida y muchas otras cosas a las asociaciones contra la pobreza, se realizaban concursos en la televisión en las que se recaudaba dinero para la ayuda a los países pobres y, anuncios para apadrinar niños.

         Las familias se gastaban bastante dinero en dulces navideños, en regalos en artículos de decoración, etc.

         Ya se acercaba la Navidad en África pero no hacía frío, había lo mismo o menos para comer y las vidas de los miembros de la tribu seguían como siempre.

         Un día cuando Tamuk volvía de coger agua vio detrás de él una polvareda tremenda y un sonido de motor. Asustado, Tamuk echó a correr, la mayoría del agua de los cántaros se cayó y cuando llegó a la tribu contó lo que había visto. Unos minutos más tarde llegó una furgoneta con tres ocupantes. Tamuk se quedó muy sorprendido al ver que aquellas personar tenían la piel muy clara. Una chica de unos veinticinco años salió del cocho y se dirigió hasta las pequeñas chozas donde la tribu se había quedado paralizada por la inesperada visita.

         - ¡Hola!, dijo en africano, somos una organización y estaremos un par de meses para ayudaros. El padre que era un poco desconfiado, se quedó pensativo, pero luego saludó y recibió a los recién llegados.

          Al día siguiente Tamuk iba a ponerse en marcha hacia Kairú para ir a por agua, pero una chica de la ONG le preguntó cómo se llamaba, Tamuk se quedó sorprendido pero recordó enseguida que era la chica que el día anterior se había presentado en nombre de la asociación:

  1. Tamuk, contentó el niño
  2. Yo me llamo María
  3. Tamuk ¿A dónde vas? Preguntó
  4. Voy  como todas las mañanas a recoger agua, respondió
  5. ¿Quieres que te lleve en mi furgoneta?
  6. ¡Sí!, gracias.

 

         Así que Tamuk cogió los tres cántaros y se subió a la furgoneta, aunque con mucho miedo ya que él no conocía este tipo de transporte.

         La ONG montó unas tiendas como si fueran hospitales de campaña, para poder examinar y vacunar a la tribu.

         Días más tarde ya era Navidad y María y su equipo se vistieron de Reyes Magos y Papá Noël, repartieron comida, para los niños y regalos.

         Como agradecimiento, se hizo una fiesta donde se bailó alrededor de una hoguera. Los miembros de la tribu se vistieron con sus trajes de gala, se pintaron la cara con pinturas de colores muy llamativos y se pusieron collares, pulseras, pendientes,

         Fue la mejor Navidad que Tamuk había vivido nunca...

         El verdadero significado de la Navidad es el amor, felicidad y el calor de la familia, eso es lo importante. Esto es un cuento pero es un realidad para los niños como Tamuk que no tienen infancia.

 

IRIS GUIJARRO ALMÉCIJA

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LA FIESTA DE NAVIDAD

 Era invierno y hacía mucho frío, por lo que las aves migratorias empezaban a mudarse hacia los países cálidos.

 Ese día, veinticuatro de diciembre, le tocaba a la familia de Paquita emprender el largo viaje, pues se marchaban a África.Paquita era una cigüeña aún muy pequeña, había nacido ese mismo año y era la primera vez que viajaba a un lugar tan lejano. Cuando llevaban volando  varias horas empezó a notar mucho cansancio pero no podía decírselo a sus papás ni a sus hermanos porque como ella volaba más despacio se había ido quedando atrás sin que se dieran cuenta. Paquita ya no podía más cuando, de repente, vio un gran embalse rodeado de un hermoso bosque y decidió parar un momento para beber un poco de agua y recuperar fuerzas. Pensó que una vez que hubiera descansado un poco podría alcanzar más fácilmente a los demás, pero cuando quiso volver con ellos ya se habían alejado demasiado y no pudo encontrarlos por lo que decidió volver al borde del agua en el que había parado segura de que volverían allí a buscarla.
 Empezaba a anochecer y Paquita se preocupaba por momentos pues su familia no volvía, esa noche era Nochebuena y por nada del mundo quería pasarla sola.
 A lo lejos en la otra orilla se veía una gran animación. Allí deben estar celebrando la Navidad pensó Paquita y decidió acercarse hasta allí a ver qué pasaba.
      -¿ tú quién eres?-le preguntaron unos patitos al verla llegar.
      -soy Paquita –dijo la cigüeña –y me he perdido. Iba con mi familia hacia un lugar cálido para pasar el invierno pero me paré a descansar y ya no sé por dónde se fueron.
      -no te preocupes seguro que vuelven muy pronto a buscarte-la tranquilizaron- pero mientras ¿por qué no te vienes con nosotros a la fiesta? Vamos a celebrar la Nochebuena todos juntos porque nadie debería estar solo en una noche tan especial.
 Allí se habían reunido todos los animales que vivían en el pantano y en el bosque: garzas, gallinas de agua, ranas, conejos y muchos más. Todos se volcaron para que Paquita no estuviera triste sin su familia y consiguieron hacerla pasar una noche inolvidable.
 Al amanecer, cuando ya la fiesta estaba a punto de terminar apareció toda la familia de Paquita muy preocupada pues habían estado toda la noche buscándola. Al ver que todos aquellos animales no habían dejado sola a Paquita esa noche se lo  agradecieron mucho.
Paquita y todos sus amigos se despidieron y cuando iban a seguir con su viaje les hicieron prometer que cuando vinieran de vuelta en primavera pasarían por allí a saludarles.

 
                *    *    *    *    *    *   *    *
Eso es lo bonito de la Navidad, ser generosos con los demás e intentar que nadie esté solo n una fiesta tan especial.

                                                                            Ana   1º b

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Francisco llegó a su casa una fría noche de invierno, el 23 de diciembre, después de un largo viaje. Su oficio de militar no le permitía ver a su familia siempre que él quería, pero consiguió el permiso para poder pasar las navidades junto a ellos.
Desde fuera de la casa vio las luces que probablemente su mujer había colocado en la terraza, y por la ventana se podía ver el árbol de navidad y a la pequeña de sus hijas, Laurita, corriendo por la casa.
Entró, y el recibimiento fue como no podía haber sido de otra manera: besos y abrazos por todas partes, el reencuentro con sus seres más queridos, sus dos hijos pequeños…en ese momento se acordó de que no había comprado ningún regalo para sus familiares, ya que sus ganas de llegar a casa le impidieron pensar en ese detalle.
A la mañana siguiente lo comentó con su mujer, y, tras dejar a los niños con los abuelos, salieron a comprar los regalos, ya que la noche de Nochebuena era al día siguiente y aún no tenían nada preparado.
Al salir de su chalet se dirigieron a las tiendas, y Francisco no pudo evitar fijarse en su barrio, que apenas había cambiado, excepto algún edificio nuevo, y se le vino a la cabeza cómo habían sido sus dos anteriores navidades, con sus compañeros destinado en un país lejano y lejos de su familia… y se alegró mucho de estar allí en ese momento.
De vuelta a casa, ya realizadas las compras las compras y habiendo quedado impresionado por la multitud que había en el lugar, Francisco vio a un mendigo que le llamó la atención, vestido con ropa desgastada, sentado en un banco de un parque cerca de su casa. Francisco no pudo evitar mirarle y sentir pena por él, pero pensó que nada se podía hacer.

Durante la cena de Nochebuena, en la que estaba toda la familia, había un ambiente familiar, hogareño, en el que abundaban las risas y los comentarios simpáticos, el reencuentro de Francisco con sus padres y sus suegros, aunque con estos últimos no le hiciera demasiada gracia. A lo largo de la cena, mientras todos estaban comiendo, Francisco pudo ver por la ventana al mendigo del día anterior comiendo un bocadillo él solo en un banco enfrente de su casa, y decidió apartar la vista de la ventana y continuar con la velada familiar.

Al día siguiente, su hijo mayor, Jorge, le despertó con la ilusión de abrir los regalos que Papá Noel le había traído: el pequeño se encontró con una bicicleta nueva, una pelota de fútbol y una videoconsola, mientras que la pequeña de la casa ya estaba desde hace rato abriendo los regalos en el salón, y jugando emocionada con su nueva muñeca mientras abrazaba a su oso grande de peluche, y eso que aún no se había dado cuenta de que también había una bicicleta para ella, ya que tenía 4 años y quería aprender a montar en bici. Francisco decidió ir con su familia al parque para probar los nuevos regalos, y después comer el día de Navidad con toda su familia en un restaurante de la capital. En el parque, mientras enseñaba a montar en bicicleta a la pequeña Laurita, volvió a ver al mendigo que desde su llegada había estado por allí. En ese momento decidió que ya era hora de ir al restaurante.

Al día siguiente, a Francisco le comunicaron que debía volver al cuartel el día 3 de enero, y que permanecería allí hasta finales del mismo mes. Aquella noticia le apenó muchísimo, ya que le impedía pasar el día de los Reyes Magos junto a su familia, pero era su trabajo y la única manera de mantener su casa, su vehículo y conseguir que a sus hijos no les falte de nada. Comunicó la noticia a todos, y decidió aprovechar al máximo los días que le quedaban junto a ellos.
El día anterior a Nochevieja, por la mañana, Francisco decidió salir solo a comprar la cena de ese día, ya que se levantó temprano y no pudo dormirse de nuevo. Iba caminando cuando vio a aquel mendigo, y esta vez no se contuvo más. Francisco no podía permitir que hubiera un mendigo en el lugar donde vivía, ya que consideraba que  era un lugar de gente con bastante dinero como para que un vagabundo ensuciara la imagen del pueblo. En cierto modo estaba apenado porque hubiera una persona en esa situación, pero su carácter y su forma de pensar provocó que Francisco agrediera al mendigo, haciendo que éste hullera de su humilde lugar al que difícilmente se le podía llamar casa.
Al llegar a su casa a la hora de la comida, se sentía muy mal por lo que había hecho, en cierto modo consideraba correcto haber expulsado de su localidad a ese hombre, pero por otra parte pensaba que había sido una crueldad lo que había hecho con él. Decidió contárselo a su mujer, en la cual siempre había confiado para contarle todo, y más de una vez le había aconsejado bien para solucionar un problema gordo.
A su mujer le pareció increíble lo que había hecho, y le hizo ver cómo se sentiría el pobre hombre tras su agresión. Francisco, al día siguiente,  y cargado de remordimientos, cogió el coche y fue a buscarlo por todo el pueblo, pero no estaba. Fue a otra localidad cercana, y se detuvo en una iglesia, ya que llevaba horas buscando y no lo encontraba.
Francisco llevaba muchos años sin pisar una iglesia, y cuando decidió entrar sin motivo, se sintió extraño. No era horario de misa, por tanto la iglesia estaba prácticamente vacía, tan sólo había dos ancianos sentados en uno de los bancos de la primera fila.
Sentado, empezó a pensar y reflexionar sobre lo que había hecho, lo que le llevó a pensar sobre su vida… Ocupaba un puesto importante en el ejército, tenía dos hijos maravillosos y una mujer espectacular, vivía en un chalet, se podría decir que de lujo… la vida le sonreía a excepción de los largos periodos de tiempo que alguna vez pasaba fuera de su hogar. Cuando se disponía a irse para continuar buscando al mendigo, le vio sentado en uno de los bancos de la última fila, cerca de la puerta.
La reacción del mendigo, al ver a Francisco no fue otra que la de huir, ya que pensaba que podía volver a agredirle. Francisco le persiguió, y cuando por fin le alcanzó le pidió disculpas por lo que había hecho. Mantuvieron una corta conversación, en la que el vagabundo le confesó que su mujer le había dejado por un hombre más joven que él, que el echaron del trabajo y que por eso estaba así, y no tenía a nada ni a nadie con quien compartir y disfrutar estas fechas. Al ver la situación del pobre hombre, Francisco le invitó a la cena de Nochevieja en su casa, con su familia. Posiblemente luego se arrepentiría de esa decisión, pero el vagabundo, que se llamaba Pablo, montó en el coche y fueron hacia su casa.

Una vez allí, su familia quedó impresionada por la decisión de Francisco, y aceptaron a Pablo. Pronto se hizo amigo del hijo de Francisco, Jorge, y cogió confianza con toda la familia. Le dieron ropa limpia y le dejaron ducharse. Pablo tenía, por primera vez desde hace años un hogar y gente con la que compartir y disfrutar de la Navidad, aunque fuera sólo por un día. La cena se desarrolló sin incidentes, y Francisco había limpiado su conciencia y estaba muy contento de la decisión que había tomado ayudando a una persona que no tenía nada. Se dio cuenta de que, más allá de los regalos, la comida, los adornos navideños y demás, el verdadero espíritu de la Navidad estaba en ayudar a los más desfavorecidos, tratando de que ellos también tengan unas fiestas como se merecen.

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“SUEÑO DE NAVIDAD”

Érase una vez una niña llamada Marla Wilson. Tenía diez años, era pobre y su familia la había abandonado. Siempre vagaba por la ciudad de alimento, cobijo y hasta una familia que la acogiera, pero nadie abría su corazón a la pobre Marla. Vivía sola, en las afueras de Londres, en una choza que ella misma había construido, cerca de un bosquecillo de árboles silvestres. La pobre Marla dormía en paja, y siempre comía frutos que recogía de los árboles. Vestía con  harapos y como se le ensuciaban mucho los lavaba a menudo en un arroyo que había en el bosque. Habitualmente, por la mañana, solía vagar por Londres hasta encontrar la tienda móvil de mazorcas del señor Rogers. Siempre intentaba con su triste mirada, ganarse algunas migajas. Había veces que lo conseguía pero cuando el señor Rogers estaba de mal humor, era mejor ni mirarlo, como fue el caso del veinticuatro de diciembre de a Marla pensó: “Oh, el señor Rogers se ha levantado con el pie izquierdo.”Así que decidió irse. De camino a casa, le gustaba mucho pararse en la pastelería de la señora Fillis a ver los deliciosos bollos que tenía en el mostrador, pero la pobre Marla no podía permitirse nada. Al llegar a su humilde choza, se preparó algunos frutos silvestres y fue a llenar un pequeño cántaro de barro que ella misma había fabricado; de agua del arroyo. Al acabar de comer, se echó una pequeña siesta y cuando se levantó, fue a ver si se ganaba algunos peniques cantando. Cuando terminó sus canciones, una mujer ya anciana le dio un par de peniques, pero eso apenas le daba para un bollo.

 

 

Decidió guardarlo en un sitio seguro. Aunque fuera tan poquísimo dinero, Marla estaba emocionada, pues eran sus primeros ahorros. Ya caída la tarde, vio que había una larguísima cola que iba al ayuntamiento, así que Marla pensó que el alcalde estaba repartiendo comida a los pobres, pero la gente que había en la fila no parecía especialmente pobre. Al llegar a la puerta, vio un precioso Belén y al mirar arriba viendo una gran estrella que deslumbraba, y de repente, Marla sintió como si uno de sus rayos la atravesara y al cabo de un rato, todo empezó a hacerse más grande o… ¿ella más pequeña? Marla se sintió mareada y se desmayó. Al despertar vio que unos pastorcillos la habían recogido y la cuidaban. Marla les preguntó: “¿Dónde estoy? y ¿quiénes sois vosotros?” Los pastores le respondieron que estaba en la ciudad de Belén y que se llamaban Israel, Zacarías y Pedro. Marla se quedó tan sorprendida que los pastores se asustaron. Más tarde, cuando se disponían a recoger el rebaño, Marla les prestó su ayuda metiendo a los más pequeños corderitos en la cerca. “Ahh”” bostezó Pedro, “creo que es hora de irnos a dormir.” Israel preparó una cómoda cama par Marla mientras que Zacarías, encendía una hoguera cerca de ella. Cando ya estaban todos dormidos sintieron que alguien les llamaba y les decía: “Despertad, que os traigo una Buena Nueva.” Todos abrieron los ojos como platos al descubrir que el que les hablaba era el arcángel Gabriel, y les siguió diciendo: “No temáis, hoy en Belén os ha nacido el Salvador, el Mesías, el Señor. Lo  encontraréis en un humilde pesebre y envuelto en pañales.” Al decir esto, el ángel desapareció y los pastores recogieron todas sus

 

 pertenencias para ponerse en marcha enseguida, y también cogieron algunas cosas para ofrecerle al Mesías que acababa de nacer. Pero Marla pensó: “Yo no tengo nada que ofrecerle al Señor.” Y se entristeció, pero su tristeza no duró mucho, porque al meterse las manos en los bolsillos notó las monedas que había ganado cantando. Marla sabía que no eran de ningún valor, pero era todo lo que tenía para ofrecerle. Al llegar a Belén, vio a un hombre y a una mujer que rodeaban una cuna. “Hemos llegado” dijo Pedro. María y José, que así se llamaban los padres, les dieron la bienvenida y les invitaron a entrar a ver a su hijo Jesús. Todos se arrodillaron y le hicieron sus ofrendas, menos Marla, que lo contemplaba con ternura. Más tarde aparecieron tres Reyes Magos llamados Melchor, Gaspar y Baltasar que le ofrecieron oro, incienso y mirra. Por último, Marla puso en las manos del niño sus dos peniques y le dio un beso. Con ese beso, Marla volvió alegre a Londres, pero tenía una tarjeta en la mano y en ella estaba escrita una dirección. Marla conocía esa calle de vagar por ella y se apresuró hacia allí. La tarjeta estaba firmada así:

Con cariño: Los pastores y Los tres Reyes Magos.

Al llegar al edificio, la señora que la abrió se puso a llorar, era su madre. Marla le preguntó por qué la había abandonado y su madre le dijo que se había perdido cuando era pequeña y que no la pudieron encontrar, pero ahora Marla había encontrado a su familia.
                                                                             
                                       NATALIA NARANJO 1º ESO B. 

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